María Graciela López

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A fines de 2009, Graciela López, referente de la Organización Social Libertad, se cruzó con Milagro en los pasillos de una oficina estatal mientras exigía respuestas para la paralización de obras. La líder de la Tupac la invitó a unirse a la incipiente Red de Organizaciones Sociales (ROS). “Había organizaciones hermanas como la Tupac Amaru que tenían cierta fuerza y podían seguir la construcción de las viviendas”, contó Graciela.

El 12 de septiembre de 2016 la policía entró por la fuerza en su casa en Palpalá. Le pegaron y le pusieron un rifle en el cuello. “Pensé que me iban a matar”, dijo la cooperativista. Los agentes le gritaban y le exigían que entregara “la plata de Milagro”. Se trataba de un allanamiento. Ocho días después la detuvieron y la trasladaron al penal de mujeres de Alto Comedero, donde hoy está junto a Milagro, Mirta Aizama, Mirta Guerrero y Gladis Díaz.

En diciembre la condenaron junto a la líder de la Tupac por el escrache a Morales en 2009. “Los mismos que nos llevaron al banquillo de los acusados son los responsables de la crisis de 2001, donde nosotros, producto de la desocupación, nos hemos organizado para poder salir adelante y llevar un plato de comida a nuestra mesa”, dijo Graciela frente al tribunal. Está imputada en otras dos causas por asociación ilícita, extorsión y fraude a la administración pública.

 

Con presos políticos no hay democracia.

Hoy es ella. Mañana podés ser vos.

Firmá la petición.

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